Lograr reducir al máximo el consumo de tu coche puede llevarte a ahorrar hasta un 30% en carburante y aquí da igual si conduces un coche de gasolina nuevo, un diésel antiguo o, incluso, un eléctrico.

Esto se debe a que los coches a eléctricos son más pesados, así que cualquier intervención poco eficiente por parte del conductor, como conducir dando acelerones todo el tiempo, impacta de manera perceptible en la autonomía. Como en estos coches además esta es mucho más reducida, sus conductores aprenden rápidamente a que merece la pena conducir ponderando la eficiencia.

Así es el biocombustible español que funciona con caca humana

Pero no te engañes, porque sucede lo mismo con un coche diésel, lo que pasa es que al tener 900 o 1.100 km de autonomía, aunque esta caiga drásticamente, no genera especial ansiedad en el conductor. A continuación, puedes encontrar 14 trucos para gastar menos con el coche, empezando por los que tienen que ver con el mantenimiento del vehículo y la preparación del viaje y terminando por los relativos al estilo de conducción.

Por desgracia, los porcentajes no pueden sumarse, pero si los sigues todos estos consejos, podrás ahorrar hasta el 30% en el consumo de tu coche.

Apps para ahorrar al repostar

Apps para ahorrar en combustible

Aquí puedes ver cuáles son las mejores apps para ahorrar combustible y lo cierto es que, aunque a partir de ahora todos los consejos serán sobre qué otras cosas hacer para bajar el consumo, dependiendo de dónde llenes el depósito, puedes gastar hasta 8 euros menos o ahorrar hasta 300 euros al año. Eso sí, por experiencia, no reposto en gasolineras sospechosamente baratas. Las bujías y otros componentes que el carburante de mala calidad echa a perder salen mucho más caros, igual que justificar una reclamación.

La presión de las ruedas siempre correcta

Cambia el filtro de aire una vez al año

El motor respira a través de un filtro que hay debajo del capó, cuesta menos de 10 euros y se cambia en menos de un minuto por regla general. Hay que hacerlo una vez al año y si lo sustituyes tú mismo, te ahorrarás la mano de obra del taller. Si el filtro está muy viejo u obstruido, nada más cambiarlo el consumo del coche baja hasta en un 10%.

El aire acondicionado, a 21,5ºC como máximo

La temperatura óptima del habitáculo es desde 21,5ºC hasta 23ºC, si lo pones mucho más frío, el coche puede consumir hasta un 20% más y tampoco es bueno ni para tus vías respiratorias ni de cara al momento que tengas que salir del coche. Al entrar, nunca lo enfríes solo tirando del aire, primero ventila abriendo las ventanillas o destrozarás el sistema y harás que el coche consuma un montón. Además, el aire acondicionado debe revisarse en un taller cada dos o tres años.

Cambia el aceite y el filtro cada mucho a los 15.000 km

Limita la carga al máximo

De media, los fabricantes de coches invierten 1.000 millones de euros para bajar en 0,1 l/100 km el consumo de un modelo. La mitad de ese esfuerzo suele hacerse en desarrollar y usar materiales ligeros. Y luego vas tú y utilizas el maletero de trastero o tratas de llevarte la casa a cuestas cuando te vas de vacaciones. Echa al coche lo que sea necesario, pero sin pasarte y, sobre todo, no dejes nada allí como si fuera un almacén. Para ir de viaje, distribuye bien la carga: lo más pesado, siempre, abajo del todo.

Baca y barras de techo

Son muy útiles para llevar objetos largos o voluminosos como bicicletas o tablas de surf. Por suerte, los modelos más recientes, además, son bastante aerodinámicos, así que su incidencia en el consumo del coche es algo menor, pero conducir solo la baca sin nada encima añade hasta 0,2 l/100 km de consumo, así que si no la vas a necesitar próximamente, valora si es necesario tenerla instalada. Dejar ahí el baúl de techo todo el verano, te puede costar unos 150 euros cada 1.000 km.

Utiliza ruedas de baja resistencia a la rodadura

Si quieres ahorrar siempre, lo mejor es que elijas unos neumáticos de baja resistencia a la rodadura. En los últimos años, este tipo de cubiertas han mejorado mucho sus características dinámicas y pueden ayudarte a que tu coche consuma hasta un 0,1 l/100 km menos. Para mi gusto, las mejores son las Michelin Energy Saver y las Goodyear EfficientGrip.

Elige bien la ruta y el momento de salir

No es lo mismo conducir en una retención o en un atasco que cómodamente a 100 km/h. Elegir el momento de salir de casa es fundamental para acortar el viaje y el consumo del coche. A veces, incluso puede merecer la pena ir por una vía de pago y no solo por lo que vale tu tiempo, que también, sino porque en esa hora de atasco que te evitas, igual terminas gastando más en gasolina que en lo que te cuesta pagar el precio del peaje.

La velocidad, con el cruise control si es posible

Lo mejor para gastar el mínimo de carburante es mantener la aguja del cuentavueltas de tu coche entre las 2.000 y las 2.200 rpm, es decir, a 120 km/h en sexta velocidad y, a ser posible, haciendo uso del control de velocidad para mantener esta constante. Con el cruise control, evitas pequeños acelerones con los que el coche puede subir su consumo hasta en un 8%.

Pon en práctica una conducción predictiva

Aquí se mezclan el ahorro y la seguridad, porque para poder anticiparte tienes que circular manteniendo como mínimo la distancia de seguridad y con la vista puesta siempre en el punto más lejano posible del horizonte de la carretera. Así es como podrás saber si 300 metros por delante de ti los coches están parando o reduciendo la velocidad y así adecuar la tuya. En este aspecto el consejo general es que mejor ir muy despacio y no tener que frenar nunca a acelerar y frenar a intervalos, porque así gastas hasta un 40% más.

Frenar o reducir

Siguiendo con el punto anterior, el mejor conductor es el que menos uso hace de los frenos. Así de simple, aunque los coches de hoy en día, con sus discos a veces hasta ventilados no tienen los problemas que los coches de antaño, así que reducir no es fundamental para salvaguardar los frenos. Eso sí, si tu coche es un híbrido del tipo que sea —también un eléctrico—, cada vez que reduces, se cargan las baterías y esto te ayudará a reducir el consumo.

Nunca estires demasiado las marchas al usar el cambio

Si tienes un cambio automático y es de doble embrague, seguro que dispone de un programa ECO. Úsalo siempre, porque apura menos los saltos de marcha y así se ahorran hasta 0,5 l/100 km. Si tu cambio es manual, el programa ECO lo tendrás que aplicar tú: cambia de marcha siempre antes de que el cuentavueltas supere las 2.500 rpm. Muchos coches llevan un tutor que te indica con una luz cuándo debes cambiar, suelen anticipar demasiado ese momento, tanto que no es recomendable hacerle caso si estás subiendo una cuesta porque el motor se ahoga y así se consume más.

El volante, siempre sujeto con firmeza

Sobre todo por tu seguridad y la quienes vayan contigo, pero también por economía, sujeta siempre el volante con firmeza y las dos manos. A la hora de ir en recta, mantén una trayectoria constante y lo mismo al girar. Salvo cuando una curva se cierra o se abre, hay que intentar ampliar la trayectoria y hacerla con una sola maniobra sobre la dirección, así el coche irá más estable y ahorrarás en neumáticos y en combustible.

Aire acondicionado o ventanillas

Según un estudio realizado en 2013, de media, hasta los 90 km/h se gasta menos al abrir las ventanillas que al encender el aire acondicionado. A partir de esa velocidad, sucede lo contrario, pero como refrescar el coche con el aire del exterior o con el climatizador puede depender de muchos más factores, como la temperatura externa o la velocidad y dirección del viento, esto no es algo fijo. Aunque coincido con el estudio: nada como el aire fresco de fuera, aunque a partir de 100 km/h, resulta molesto el ruido…

*Artículo original publicado por Vicente Cano para Business Insider



Source link