Buenas noticias. Los resultados de los primeros ensayos de medicamentos para tratar el coronavirus (COVID-19) acaban de hacerse públicos. La mala noticia es que, de momento, la patología no tiene una cura específica.

A medida que la nueva enfermedad respiratoria se extendía desde enero, los médicos de distintos países empezaron a probar medicamentos fácilmente disponibles que normalmente se usan para otras enfermedades y cuya seguridad está demostrada. Ahora, apenas tres meses después del inicio de la pandemia, por fin tenemos acceso a los primeros resultados médicos de los ensayos (estudios estructurados para medir si un medicamento realmente ayuda). De momento, podemos hablar de tres fármacos con propiedades antivirales.

Los pacientes que acaban en las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) suplican por cualquier tratamiento que se les pueda administrar, lo que ha disparado su demanda. El número de casos confirmados a nivel mundial ya roza el medio millón, y nadie duda de que la cifra de personas son síntomas comunes como tos, fiebre y dificultades respiratorias no va a dejar de aumentar.

Por ahora, no se ha aprobado ningún medicamento específicamente diseñado para combatir al COVID-19, por lo que el tratamiento principal para los casos graves no consiste en fármacos, sino terapias con oxígeno mediante respiradores artificiales que ayudan a las personas afectadas a respirar, y cuidados paliativos. Algunos pacientes reciben antibióticos comunes.

En general, se están realizando decenas de estudios para analizar los beneficios de distintos compuestos, desde la vitamina C hasta las medicinas tradicionales chinas (ver Las seis mejores opciones de tratamiento contra el coronavirus chino). La lista de ensayos en marcha elaborada por la consultora CellTrials.org muestra que los médicos han registrado más de 250 estudios sobre COVID-19, principalmente en China, y están intentado reclutar a 26.000 pacientes. Podría pasar un mes más hasta que se publiquen los hallazgos de otros estudios grandes e importantes, como varios relacionados con el fármaco antiviral experimental remdesivir, que está llevando a cabo la farmacéutica Gilead.

Presentamos los datos sobre los estudios publicados hasta ahora.

Cloroquina o hidroxicloroquina

Las expectativas: El presidente de EE. UU., Donald Trump, elogió este medicamento contra la malaria destacando que había demostrado una «tremenda promesa» contra COVID-19. El mandatario afirmó:  «Creo que va a ser fascinante. Creo que podría ser un cambio revolucionario, o quizás no».

La investigación: Hidroxicloroquina y azitromicina como tratamiento de COVID-19: resultados del ensayo clínico abierto no aleatorio

Los datos: A principios de marzo, los médicos del IHU-Méditerranée Infection en Marsella (Francia), trataron a los pacientes de COVID-19 con hidroxicloroquina, una versión de cloroquina (medicamento contra la malaria creado hace 90 años). Durante 10 días, 26 pacientes recibieron 200 miligramos de hidroxicloroquina tres veces al día, y algunos también tomaron el antibiótico azitromicina.  Según el informe, después de seis días, los pacientes tratados tenían una carga viral menor que los pacientes de otro centro  y que no recibieron ese tratamiento. Las conclusiones del estudio no son firmes debido al escaso número de participantes y el diseño de la investigación tampoco es muy riguroso. Sin embargo, la cloroquina también se ha probado en China con algunos rumores de éxito.

Entonces, ¿funciona? Los científicos aseguran que todavía no hay suficientes pruebas para saberlo. Durante una reunión informativa en la Casa Blanca, el director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de EE. UU., Anthony Fauci, afirmó: «Los informes anecdóticos podrían ser ciertos, pero son anecdóticos. No se llevó a cabo un ensayo clínico controlado. Así que realmente no es posible hacer ninguna declaración definitiva al respecto«.

En ausencia de otras opciones, el gobernador de Nueva York (EE. UU.), Andrew Cuomo, confirmó que su estado, que se ha convertido en uno de los epicentros mundiales de COVID-19, ha adquirido 70.000 dosis de hidroxicloroquina y 750.000 dosis de cloroquina, así como azitromicina (también llamada Zithromax). El pasado fin de semana, responsable afirmó: «El ensayo empezará este martes. Existe una buena base para creer que podría funcionar. El presidente ordenó a la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) que actuara y lo está haciendo».

Es importante mencionar que la cloroquina puede causar efectos secuntarios, ya que puede afectar el ritmo cardíaco. Nadie debe tomarlo sin receta.

Favipiravir

Las expectativas: Las noticias de la semana pasada afirmaban que las autoridades chinas consideraban que este medicamento antiviral fabricado en Japón es «claramente efectivo».

Foto: Paciente dado de alta del Hospital Leishenshan se traslada al centro de observación. Créditos: AP Images

La investigación: Favipiravir frente Arbidol para COVID-19: un ensayo clínico aleatorio

Los datos: Aunque favipiravir, el antiviral creado por Toyama Chemical (parte de Fuji Film), generó titulares esperanzadores, el informe de la Universidad de Wuhan (China) lanza afirmaciones más moderadas. Organizaron un estudio de 240 pacientes «comunes» (lo que significa que tenían neumonía, pero no eran los casos más graves) alrededor de la provincia de Hubei (China). La mitad de ellos recibió favipiravir y la otra mitad umifenovir (o Arbidol), un antiviral utilizado en Rusia, y los observaron para ver qué grupo se recuperaba más rápido. Los médicos descubrieron que la fiebre y la tos desaparecieron antes en los pacientes con favipiravir, pero un número similar de cada grupo acabó necesitando oxígeno o respiradores. A partir de estos hallazgos, concluyeron que el favipiravir era el «preferido» de los dos medicamentos.

Favipiravir, conocido por el nombre comercial Avigan en Japón, impide que los virus copien su material genético. Fue descubierto mientras buscaban medicamentos para tratar la gripe.

Lopinavir y ritonavir

Las expectativas: Los médicos buscaron entre los medicamentos avanzados contra el VIH, con la esperanza de un logro rápido. 

Los primeros fármacos probados para el COVID-19 no dan buenas noticias 1

La investigación: Ensayo de lopinavir-ritonavir en adultos hospitalizados con COVID-19 grave

Los datos: Se trata del mayor y mejor organizado estudio de un tratamiento para el COVID-19 hasta ahora. Lamentablemente no ha encontrado ningún beneficio. En enero, médicos chinos asignaron aleatoriamente a 199 pacientes con neumonía para recibir los medicamentos contra el VIH lopinavir y ritonavir dos veces al día durante dos semanas, o para recibir únicamente atención estándar. Luego los observaron para ver quién mejoró o fue dado de alta del hospital. Por desgracia, los resultados no relevaron notó ningún beneficio con este tratamiento. Casi el 20 % de los pacientes fallecieron. El equipo se planteaba si la combinación de estos medicamentos, vendida en EE. UU. por AbbVie con el nombre comercial Kaletra para tratar a los enfermos del VIH, podría ser beneficiosa para pacientes menos graves.

El medicamento clave resulta ser el lopinavir, un inhibidor de la proteasa, que, en pruebas de laboratorio y en animales, ha demostrado efectos contra el coronavirus del síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS). El ritonavir sirve para aumentar la distribución del otro fármaco en el cuerpo.

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