Fecha de publicación: 2020-05-24 18:15:03
Autor:

Por Luis Roberto Ticas Valdivieso, cofundador de Denim Project

En los próximos meses el sector de la moda comenzará una transformación sin precedentes. Si bien en cierto que la pandemia del coronavirus (COVID-19) ha causado estragos en todos los sectores a nivel mundial , el sector textil será uno de los más afectados.

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En marzo, la Organización de las Naciones Unidas (ONU ) estimó unas perdidas de 1.500 millones en el sector textil y de la confección a nivel mundial. En El Salvador, la industria textil y de la confección es uno de los sectores más importantes. Según datos de a Cámara de la Industria Textil, Confección y Zonas Francas de El Salvador (CAMTEX), la industria textil y de la confección representa el 43 % de las exportaciones locales y genera más de 70.000 empleos directos y de 200.000 indirectos.

¿Qué consecuencias podría tener la pandemia en la industria textil de El Salvador? ¿Cuáles son las oportunidades del país en la nueva geografía económica mundial?

1 . Cancelación de pedidos y falta de materia prima
Uno de los primeros efectos de la pandemia en la industria textil a nivel mundial ha sido la cancelación de pedidos. El cierre de las tiendas de ropa ha provocado que los principales minoristas del mundo de la moda cancelen sus pedidos y retrasen los pagos de los pedidos ya entregados.

Las principales marcas de ropa no pretenden comprar prendas que ya no puedan vender. Mohammad Hatem, vicepresidente de la Asociación de Fabricantes y Exportadores de Tejidos de Bangladesh, el segundo mayor productor de prendas después de China, explica que «los pedidos aplazados terminarán siendo cancelados. Son pedidos que se hicieron para el verano y hacen falta más de tres meses para recibirlos. Si no hacen acopio de suministros ahora, no lo harán cuando acabe el verano».

En el sudeste asiático se estima que la industria perderá más de US$6.000 millones en exportaciones debido a ordenes canceladas. Para minimizar el impacto económico de la crisis las fábricas textiles están suspendiendo contratos y congelando los pagos de sus trabajadores. Hay más de 6 millones de empleos en Asia que corren peligro debido a la crisis.
En El Salvador , las ventas del sector textil se han reducido de US$300 millones a causa de ordenes canceladas de acuerdo con Patricia Figueroa, directora ejecutiva de la Cámara de la Industria Textil (CAMTEX). Esta disminución de la demanda está directamente vinculada a la contracción del mercado de Estados Unidos, el principal destino de las exportaciones de El Salvador con un 72%. Uno de los principales productos de exportación de El Salvador son precisamente prendas de vestir. La disminución de las venta del sector pone en peligro 25 mil empleos directos.

La falta de materia prima ha sido otro de los grandes problemas para la industrial textil. El cierre de los principales fabricantes de telas e hilos en China ha provocado escasez y retrasos en los pedidos de las principales materias primas que la industria necesita para operar.

En el caso de El Salvador, la falta de materia prima ha impactado en una menor proporción ya que existen fabricantes de estos materiales en el territorio nacional.

2 . Oportunidades comerciales y diversificación de productos.
En septiembre 2019, el sector textil y de confección en El Salvador atravesaba un buen momento. El cambio de gobierno generó la confianza de los inversionistas a nivel internacional y local. La guerra comercial entre Estados Unidos y China posicionaba al El Salvador como un candidato ideal para captar oportunidades de negocios en este rubro. Esta dinámica se vio estancada con la llegada de la pandemia del COVID-19 .

Hace unas semanas, el relajamiento de las restricciones impuestas a la población para controlar la propagación del virus en China ha provocado un rebrote que preocupa nuevamente al país Asiático .

Ante esta situación, los países que conforman el Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, Centroamérica y República Dominicana (DR-CAFTA) están buscando nuevamente alternativas en los mercados locales. El Salvador, con un sector textil robusto y buenas relaciones comerciales con Estados Unidos, se presenta como una solución real a corto plazo para minimizar la dependencia de los productos textiles provenientes de Asia.

Finalmente, el desabastecimiento de equipos médicos a nivel mundial y el congelamiento de las importaciones asiáticas han abierto nuevas oportunidades.

En Estados Unidos , el principal socio comercial de El Salvador, “ la reserva gubernamental de mascarillas, guantes y otros suministros médicos para emergencias está a punto de agotarse “ manifestó el cirujano Frank Candela, jefe de personal del Hospital West Hills de San Fernando Valley, en California.

En este contexto, muchas empresas del sector textil en El Salvador han adaptado sus programas y líneas de producción para la fabricación de insumos médicos: mascarillas quirúrgicas, batas médicas , protectores de calzado y trajes de bioseguridad. Esta diversificación también representa una oportunidad de negocio en estos tiempos de crisis .

3. Nuevos modelos de negocio
La industria textil es una de las más afectadas por el cierre de las tiendas físicas . Los meses de confinamiento están cambiando los hábitos de consumo de las personas a nivel mundial y acelerando la incursión del e-commerce en países como El Salvador.
En octubre 2019 la marca Forever 21, uno de los más grandes minoristas de moda , de apegaba a la ley de protección de bancarrota de Estados Unidos cerrando más de 150 tiendas : «Obviamente, la industria minorista está cambiando. Ha bajado el tráfico en los centros comerciales y las ventas se están desplazando cada vez más a internet», dijo Linda Chang, vicepresidenta ejecutiva de la cadena, a The New York Times.

Con las tiendas físicas cerradas por la pandemia, las tiendas de ropa en línea están acaparando las ventas de la industria de la moda. El Salvador no ha sido la excepción . Las principales tiendas de moda están ofreciendo sus servicios a través de internet lo que permite al consumidor descubrir las ventajas del comercio en línea. La pandemia está acelerando la incursión del e-commerce, un fenómeno mundial que se venía viendo desde 2018.

Finalmente, hemos visto un crecimiento en el consumo de ropa de segunda mano. La crisis económica y el confinamiento han provocado que los consumidores releguen las prendas de vestir de su lista de prioridades. Las tiendas de ropa de segunda mano han crecido a nivel mundial a medida que la preocupación de los consumidores por el futuro del planeta aumenta día con día.

En El Salvador, nuevas tiendas de compra y venta de ropa usada han aparecido a través de Instagram, Facebook marketplace y OLX .

Está claro que la crisis del COVID-19 no destruirá al sector textil pero sí modificará profundamente el pensamiento y comportamiento de las personas. El sentimiento de fragilidad de la vida humana expuesto por la pandemia también ha hecho reflexionar al mundo acerca de las condiciones de trabajo en el sector textil el daño al medio ambiente , las aglomeraciones masivas de los eventos de moda y las prioridades de consumo .

Durante los próximos meses, los actores involucrados en el sector textil deben estar preparados para adaptarse a las exigencias de un consumidor más consciente y responsable. Quién no esté preparado para este cambio podría quedar rápidamente fuera del juego.

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