Fecha de publicación: 2020-05-01 04:50:03
Autor: Redactora 2

Cada CEO es lógicamente un mundo y dueño de su propia personalidad, pero para alcanzar el éxito en las redes sociales es recomendable que los altos ejecutivos se guíen por estos consejos.

Autora de la imagen: Lilla Bardenova

En las redes sociales muchos CEOs optan por ceñirse la «capa de invisibilidad» y, atenazados por el yugo de una timidez insuperable, no se plantean siquiera la posibilidad de asomarse a estas plataformas.

Pero lo cierto es que, bien utilizados, las social media dan brillo y esplendor a la reputación de los consejeros delegados y la reputación que allí cimentan tiene una suerte de «efecto halo» sobre las empresas que capitanean.

La ausencia (en buena medida inexplicable) de los CEOs en las redes sociales se deja notar particularmente en tiempos de crisis, cuando a los capitanes de barco les toca supuestamente estar la cubierta. Y más importante que nunca que los CEOs se aferren con fuerza al timón de su propia compañía y que lo hagan a la vista de sus empleados y de todo el mundo.

En las plataformas 2.0 los consejeros delegados deben estar dispuestos a enarbolar la bandera de la transparencia y dejar al descubierto, si así es necesario, sus propias debilidades. Y muchos CEOs, ávidos de tener absolutamente todo bajo control, no pueden reprimir un escalofrío cuando oyen hablar del concepto de «liderazgo vulnerable», ese que es tan absolutamente crucial para desempeñarse adecuadamente en los social media.

Cada CEO es lógicamente un mundo y dueño de su propia personalidad, pero para alcanzar el éxito en las redes sociales es recomendable que los altos ejecutivos se guíen por los consejos que disecciona a continuación W&V:

1. Ser humano y mostrarse al mundo despojado de máscaras

Los social media hallan en la autenticidad un importantísimo valor añadido. En estos canales está totalmente fuera de lugar utilizar fotos de bancos de imágenes y limitarse a publicar citas extraídas de notas de prensa

En estas plataformas los CEOs deben sentirse libres de tomarse de vez en cuando un selfi y decir lo que piensan. Solo así aportan valor verdadero valor añadido a su comunidad de seguidores.

2. Aprovisionarse de una estrategia: dónde, cuándo y con quién comunicarse

Un plan editorial es extraordinariamente útil porque otorga a los CEOs la seguridad que necesitan cuando deciden incursionar en los social media.

Aun así, y plan editorial al margen (que estará elaborado probablemente por terceros), es importante que en la medida de lo posible el CEO escriba sus propios posts y esté perfectamente al tanto de lo que acontece en sus canales 2.0. No hay nada peor que parapetarse tras un «ghostwriter» en las redes sociales.

Recurrir con regularidad a formatos específicos confiere asimismo mayor seguridad a los CEOs y eso se traduce también en mayor valor añadido para la comunidad.

3. Decir adiós a la comunicación «push» para escuchar y responder

Que un consejero delegado se avenga a estar presente en las redes sociales no tiene en realidad ningún sentido si va a limitarse a utilizar esta plataformas para acciones «push».

En los social media un CEO (por muy «jefazo» que sea) debe estar dispuesto a escuchar a la comunidad porque nada es tan valioso como su «feedback». Debe asimismo leer los comentarios de los usuarios y detenerse en algunos de ellos si así lo estima conveniente.

El esfuerzo merece desde luego la pena porque los seguidores de los consejeros delegados en las redes sociales son habitualmente clientes, empleados, accionistas y expertos (y conviene abrir muy bien las orejas a lo que todos ellos tienen que decir).

4. Hacer gala de un mínimo de engagement

No basta con registrarse a alguna red social y realizar publicaciones de manera ocasional. Los CEOs deben utilizar las redes sociales de manera proactiva y publicar contenido con regularidad.

En este sentido, y para evitar que sus canales 2.0 se queden huérfanos de contenido, es importante que los consejeros desarrollen ciertas rutinas en lo que a la publicación se refiere (sin necesidad de que esas rutinas están a merced de una periodicidad diaria).

5. Vivir en el mundo real

En las redes sociales los CEOs deben bajarse del pedestal y hacer gala de su autenticidad y su honestidad en todo el contenido que vuelcan en estas plataformas.

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