Lo cierto es que el ser humano es inesperado en sus elecciones y nunca dejará de sorprender la capacidad de cambiar de hábitos, gustos y quehaceres. Tampoco dejará nunca de llamar la atención aquello que los consumidores deciden elegir frente a otras cuestiones. Y ese es el caso de Tiger King.

Si no ha oído hablar de Tiger King debe estar más que ausente de las redes sociales estos días. Con la llegada del confinamiento obligado, y las nuevas rutinas que la sociedad ha ido incorporando a su vida, también ha llegado una nueva forma de consumo, más masivo, de contenidos de las plataformas de streaming.

Lo cierto es que el ser humano es inesperado en sus elecciones y nunca dejará de sorprender la capacidad de cambiar de hábitos, gustos y quehaceres. Tampoco dejará nunca de llamar la atención aquello que los consumidores deciden elegir frente a otras cuestiones. Y ese es el caso de Tiger King.

Con el confinamiento en pleno proceso de desarrollo, comenzó a surgir una tendencia en redes sociales que se fue expandiendo boca a boca (o mensaje a mensaje) a lo largo de los últimos días: el amor-odio de los usuarios hacia Tiger King -la docuserie de Netflix que está triunfando en la plataforma- convirtiéndose en lo más visto por encima de Stranger Things.

De repente, las redes sociales se convirtieron en un escenarios repleto de memes sobre Joe Exotic, su protagonista. De hecho, tal y como señala Adweek, ha superado a las imágenes de humor sobre Juego de Tronos. La propagación de la existencia de Tiger King fue como la espuma y muchos son los que creen que el programa es de obligado visionado. Y es que, con la tecnología y conectividad cada vez más en auge, compartir opiniones y hobbies se ha vuelto más que esencial en nuestras vidas.

Y, ¿dónde encajan las marcas en esta nueva realidad de consumo compusivo? Más allá de los mensajes de optimismo y positivismo que estamos descubriendo en los mensajes que lanzan las marcas desde que empezara la pandemia, lo cierto es que hay que habituarse a los gustos y elecciones de los consumidores. Y aprovechar estas circunstancias. Algunas como Burger King, una de las compañías más rápidas en lo que a marketing se refiere, ya ha recibido peticiones de los usuarios para cambiar su logo. De hecho, Fernando Machado – Global Chieff Marketing Officer de la compañía- celebraba esta petición en su cuenta oficial de Twitter.

Es una oportunidad, y obligación, de las marcas sumarse a la conversación que tienen los ciudadanos a través de los canales sociales. Las marcas que están al día de lo que ocurre y se involucran en este sentido, tienen más papeletas para triunfar entre los usuarios, con lo que eso conlleva. No solo hay que fijarse en vender sus productos sino unirse a lo que piden los usuarios, sus gustos, sus aficiones, lo que funciona en ese momento y darle una vuelta para llevarles a ese terreno.

De hecho, es necesario prestar atención a esa cultura para dar momentos de evasión a los usuarios. Esto quiere decir que, aunque dar un mensaje optimista y centrarse en el coronavirus está bien, las personas quieren más cosas. Necesitan entretenimiento y humor a partes iguales para escapar de una realidad impuesta por una pandemia. Y las marcas deben estar ahí para dárselo.

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