Las preguntas sobre las coberturas de las pólizas de seguros empiezan a sucederse, y lo hacen de forma inversamente proporcional a la labor comercial de los mediadores de seguros, reducida al máximo tras el estado de alarma decretado por el Gobierno, a pesar de ser una actividad esencial. Es la otra curva del coronavirus. La que pone de relieve las consecuencias de un virus que impacta directamente en el sector de la correduría, y a la que, sin duda, se puede responder a través de la transformación digital.

La crisis del Covid-19 ha puesto de manifiesto la necesidad de resetear esa cultura que evitaba la aplicación de la tecnología al mundo de los seguros. Ahora vemos como aspectos tan aparentemente recurrentes como el contacto con el cliente, aún tiene una carga de fondo sin resolver. Algo tan sencillo como mantener la omnicanalidad o la gestión a favor del asegurado, se complica cuando no pueden realizarse vivistas presenciales. El mail, el teléfono y el whatsapp o las redes sociales no son suficientes para mantener esa esencia de asesoramiento y personalización que siempre ha caracterizado a los corredores. Por eso, estar preparado digitalmente para no perder el negocio es clave. La transformación tecnológica ya no es solo una estrategia, es una necesidad.

Covid-19 ha puesto de manifiesto la necesidad de resetear esa cultura que evitaba la digitalización en el mundo de los seguros

Precisamente, el entorno digital abre un sinfín de oportunidades para que los mediadores de seguros desarrollen su actividad de forma más fluida y fructífera, haciendo frente a una realidad cambiante. Es más, gracias a las insurtech, los pequeños y medianos corredores pueden abrirse camino en este nuevo ámbito digital sin necesidad de invertir grandes recursos.

La digitalización no solo mejora la relación con el cliente, también reduce riesgos, optimiza procesos y ayuda a reducir costes y aumentar beneficios. Mejora la reputación del sector al satisfacer la demanda del cliente con agilidad y rapidez a través de la venta cruzada, ofreciendo los productos que mejor se ajustan a las necesidades y estilo de vida del asegurado. Todo ello con rapidez y agilidad, a golpe de clic.

Estas ventajas de la digitalización deben estar, a su vez, humanizadas. Es decir, la tecnología debe combinarse con la parte humana, con el mediador de seguros, para así potenciar su talento y alcanzar el máximo rendimiento. Únicamente de este modo, apostando por la digitalización, las corredurías saldrán reforzadas de la crisis económica del COVID-19.

No hay duda de que esta crisis no está haciendo más que poner a flor de piel muchas de las necesidades y tendencias del trabajo futuro de los mediadores, que ya es presente. Valores y habilidades de siempre, pero también de los nuevos tiempos, que ahora tenemos que entrenar. Tiempo de cambios, tiempo de oportunidades y de innovación. La mediación debe decidir cómo afrontar el mayor desafío al que se ha enfrentado desde hace décadas y la digitalización es la clave. Es ahora, no mañana.

Juan Antonio Costa, Head of Sales de wefox España

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