Fecha de publicación: 2020-05-11 07:42:45
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La presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, en poco más de seis meses se encuentra en la situación más difícil que haya experimentado cualquier líder europeo que haya pasado por su cargo. Ha chocado con los países del sur y con los del norte. Ha tenido momentos de tensión con Merkel, casi su madrina política en el cargo que desempeña y ha tenido que pedir disculpas a Italia, en un gesto inédito entre los líderes comunitarios. Dentro de la Comisión, los funcionarios denuncian desorganización y falta de liderazgo.

La crisis del coronavirus está sacando las viejas rencillas de los vecinos de la Unión Europea con la misma ferocidad que en 2012. A la Comisión Europea se le ha planteado en poco tiempo los mayores retos de su historia reciente. Un Brexit todavía abierto que ha provocado una elaboración de unos presupuestos endemoniados por el vacío que deja Reino Unido, la devastación de la pandemia en los Estados miembros y una Italia absolutamente dependiente del BCE para no terminar en un programa de rescate.

Por si fuera poco, se ha abierto una de las mayores crisis institucionales de la historia de la UE con el Tribunal Constitucional de Alemania cuestionando al Tribunal de Justicia de la Unión Europea y al BCE. Von der Leyen, alemana y promocionada por el Gobierno de Merkel, del que formo parte como ministra de Defensa y Trabajo en varias legislaturas, ha tomado la dura decisión de plantar cara a su país de origen.

La crisis institucional provocado por el TC alemán complica la gestión y la respuesta ante la crisis

La situación es crítica. Casi ningún líder europeo oculta el riesgo de que el euro termine saltando por los aires, con el actual choque de trenes. La crisis institucional complica la gestión y la respuesta ante la crisis. Está por ver si la Comisión Europea estará a la altura de la circunstancias. Funcionarios veteranos del Ejecutivo apuntan un caos desde la llegada de Von der Leyen. Según Bloomberg, el ambiente es parecido al escándalo de corrupción que protagonizó la Comisión en 1999 que provocó la dimisión de toda la cúpula en bloque.

Otros funcionarios defienden a la alemana y dicen que le falta tiempo para asentarse pero demostrará que es una presidenta efectiva. Explican que cualquiera que se hubieran enfrentado a la actual crisis cosecharía críticas. Los hay más críticos que apuntan a que no tiene control sobre el Ejecutivo comunitario y algunos comisarios se están rebelando contra la presidenta.

Cuando los líderes de la UE eligieron a Von der Leyen el año pasado, rechazaron deliberadamente candidatos con mayor experiencia, carisma o mayor cintura política para un puesto de esta envergadura. Su predecesor, Jean-Claude Juncker, pasó por tesituras parecidas, pero salía airoso gracias al profundo conocimiento de la maquinaria europea.

Para los analistas, parte del éxito correspondía a Martin Selmayr, su número dos que ya había trabajado en la Comisión durante una década, un funcionario duro que exigía lealtad en las negociaciones.

A Von der Leyen se la critica por su inexperiencia en los engranajes comunitarios. Hacía 35 años que la presidencia no era ocupada por un ex primer ministro, un paso necesario para establecer una base de poder en Bruselas sólido y una extensa red de canales abiertos con el resto de capitales. Confía mucho en los asesores que trajo de Berlín y, según dijeron los funcionarios de la Comisión, que no tienen la misma reputación que tenía Selmayr.

Parte de los problemas a los que se enfrentan es la falta de autoridad por la forma en la que fue elegida

Von der Leyen, madre de siete hijos y doctora en Medicina, estuvo siempre presente en los Gobiernos de Merkel antes de tomar su trabajo actual. Después de vivir en Londres, California y Berlín, ahora duerme en una oficina convertida cerca de la parte superior de la sede de la comisión en el centro de Bruselas.

Parte de los problemas a los que se enfrentan es la falta de autoridad por la forma en la que fue elegida. Von der Leyen no hizo campaña para sustituir a Juncker. Simplemente su nombre salió en el momento adecuado procedente del Ministerio de Defensa de Alemania. El ex jefe de la coalición socialdemócrata de Merkel, Martin Schulz, dijo que la UE había elegido al miembro peor calificado del gabinete alemán.

En tiempos sin crisis, su perfil podría haber sido útil para la UE, liderando un ejecutivo centrado en la redacción de legislación, regulación y negociar acuerdos comerciales. Pero ahora se necesita alta política para mantener unidos a los países y muchos gobiernos saben de su debilidad.

En un mensaje de video de la semana pasada, Von der Leyen hizo un llamamiento a la «solidaridad» de todas las partes, en el Consejo Europeo. «Esta solidaridad no es evidente, no es un hecho», dijo. «Requiere compromiso y esfuerzo por parte de todos».

Los funcionarios dicen que el trabajo de la Comisión que el fondo de reconstrucción tras la pandemia se ha retrasado en parte porque Von der Leyen carece de fuertes lazos con las capitales para forjar un gran compromiso. Ella se comprometió el mes pasado que tendría una propuesta lista antes del 6 de mayo. El plazo de entrega se ha retrasado un mes.

Von der Leyen quedó en evidencia en el Consejo Europeo. La presienta afirmó que desconocía el borrador del fondo que se había filtrado a varios medios de comunicación en el que apuntaban que estaría dotado de 2 billones de euros. Sorprendió al resto de líderes la afirmación después anunciar que no había una propuesta firme.

Bloomberg informa que Merkel reprendió a su antigua ministra por el manejo de la situación y la advirtió de que debía informar antes de que se hicieran públicas las propuestas. Fuentes diplomáticas también apuntan a una desorganización en la presentación de un fondo comprometido de 7.500 millones destinado que también había habido confusión en algunos países sobre la celebración para el tratamiento y las pruebas de coronavirus.

En los últimos días también se ha enfrentado a las críticas por utiliza a una empresa externa para mejorar su imagen en las redes sociales en lugar de utilizar los propios asesores de la Comisión. Su portavoz Eric Mamer dijo que no hubo irregularidades porque el contrato comenzó antes de que ella comenzara el trabajo. Sin embargo, agregó: «Si es algo que necesita ser cambiado, entonces se considerará con gran atención».

Los funcionarios se quejan que el virus ha exacerbado los problemas de Von der Leyen para controlar la organización que dirige. Y ponen de ejemplo que muchos comisarios están en sus propios países, con comparecencias públicas, en lugar de estar en Bruselas. Incluso antes de la pandemia, Von der Leyen optó por formas inusuales de comunicación: en febrero, celebró su propia conferencia de prensa sobre inteligencia artificial minutos antes de que los comisarios del ramo realizaran una presentación por separado para lanzar un documento sobre el tema.

Von der Leyen ha perdido muchas batallas hasta ahora en su breve mandato. Si pierde nuevamente cuando intenta defender al BCE contra el tribunal constitucional alemán, eso pondría otra grieta seria en el edificio de la unidad de la UE.


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